Donde empezó / Where it Began

Bishop Robert Brennan blesses community members who came to pick up food during the 2020 pandemic quarantine.

Donde empezó
Hace diez años, las recién fundadas Las Hermanas Dominicanas de la Paz fueron contactadas por Common Spirit Health, una organización religiosa dedicada a la salud y la justicia social en nuestras comunidades, para ser parte de un nuevo esfuerzo de prevención de la violencia.

Dada nuestra relación de larga data con el vecindario del lado este que rodea la iglesia St. Thomas the Apostle Church, y la larga experiencia de nuestras Hermanas con la cultura y la comunidad latinx, decidimos centrar nuestro trabajo contra la violencia en el área de Manns Park, una comunidad de casas rodantes con muchos Familias latinx.

Cuando comenzamos nuestra investigación en 2102, hablamos con más de 200 familias. Nos consternó descubrir que más del 90% de las familias de la comunidad habían sufrido algún tipo de violencia. El 70% había experimentado violencia con armas de fuego o actividad de pandillas. El ochenta por ciento de las mujeres y los niños sufren violencia doméstica, y el 80% de los residentes han sido acosados ​​o han utilizado el acoso como herramienta interpersonal.

¿Nuestro objetivo? Reducir significativamente la violencia en esta población de familias latinx.

¿Nuestra estrategia? Desarrollamos el programa Atrévete a Vivir en Paz, que se enfoca en jóvenes y mujeres.Dado nuestro profundo conocimiento de la comunidad y la cultura latinx, sabemos que invertir en estos dos grupos ofrece el mayor beneficio para la comunidad y la mejor oportunidad para desarrollar la resiliencia de toda la familia.

¿El resultado? Hemos podido cumplir una parte de ese objetivo, al ver una reducción del 25% en la violencia general y una reducción del 15% en la violencia con armas de fuego y la actividad de pandillas en el área.

Continuamos trabajando en los problemas de la violencia doméstica y el acoso, pero factores culturales arraigados y un fuerte aumento en el sentimiento antiinmigrante han hecho que ese trabajo sea más difícil.

 

Where it Began
Ten years ago, the newly-founded The Dominican Sisters of Peace were contacted by Common Spirit Health, a faith-based organization dedicated to health and social justice in our communities, to be part of a new violence prevention effort.

Given our longstanding relationship with the east side neighborhood surrounding St. Thomas the Apostle Church, and our Sisters’ long experience with Latinx culture and community, we chose to center our anti-violence work in the Manns Park area, a trailer home community with many Latinx families.

When we began our research in 2102, we spoke to more than 200 families. We were dismayed to find that more than 90% of the families in the community had suffered some sort of violence. 70% had experienced gun violence or gang activity. Eighty percent of women and children suffer from domestic violence, and 80% of the residents have either been bullied or have used bullying as an interpersonal tool.

Our goal? To significantly reduce violence in this population of Latinx families.

Our strategy? We developed the Dare to Live in Peace program, which is focused on youth and women. Given our deep understanding of the Latinx community and culture, we know that investing in these two groups offers the greatest benefit to the community and the best opportunity to build resiliency for the entire family.

The result? We have been able to meet a portion of that goal, seeing a 25% reduction in general violence and a 15% reduction in gun violence and gang activity in the area.

We continue to work on the problems of domestic violence and bullying, but ingrained cultural factors and a sharp rise in anti-immigrant sentiment have made that work more difficult.

 

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